Al volante, toda la atención es poca. Si la Dirección General de Tráfico ha alertado en repetidas ocasiones de los peligros que conlleva la ingesta de alcohol antes de circular por las carreteras, su nueva campaña incide ahora en la lucha contra las distracciones. Y todos los informes de Tráfico confluyen en un mismo punto: las principales causas de distracción en la actualidad están relacionadas con el uso del teléfono móvil, hasta el punto de que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente, un porcentaje equiparable al de conducir bajo los efectos del alcohol.
Los datos son tan contundentes como trágicos: un total de 1.147 personas perdieron la vida el pasado año en las carreteras españolas -323 de ellas en la Comunitat Valenciana- a causa de distracciones al volante y la tercera parte de los accidentes se debieron a ellas. La acción de marcar el número en un teléfono móvil o el hecho de responder a una llamada supone la pérdida de unos segundos durante los cuales el vehículo circula sin control alguno. Es por todo ello encomiable la nueva campaña de Tráfico, que debe perseguir un fin no tanto punitivo como de toma de conciencia de la responsabilidad de ir al mando de un automóvil. Este año, al igual que en ediciones anteriores, la policía local de Valencia se ha unido a la campaña de Interior y en un día inspecció 481 vehículos y multó a 46 conductores por el mal uso del móvil.
El teléfono se ha convertido en los últimos años en un elemento casi inseparable de cualquier persona. Sus ventajas son innegables. Pero, tal y como alertan en la campaña del ministerio del Interior, «ninguna llamada puede ser tan urgente que compense el riesgo de sufrir un accidente de tráfico».