Ante lo que se nos viene (todos los organismos pronostican, para 2010, un paro superior al 20%) y tras las limitaciones del Plan E (también conocido, por su eficacia en crear empleo sostenido, como «abre zanja, tapa zanja»), el Gobierno se embarca en más medidas imaginativas para ocultar nuestro problema social más grave (sin olvidar el maquillaje: ¿por qué la EPA- instrumento más fiable para medir el desempleo en España- señalaba un 17.9% de paro en septiembre y Eurostat –organismo que usa la misma metodología para contabilizar el desempleo en la UE- apuntaba un 19.3%?).
Por un lado, han lanzado un globo sonda: para sacar a España de la cola en las evaluaciones educativas de la OCDE, al ministro del ramo se le ha ocurrido proponer el alargamiento de la escolarización obligatoria hasta los 18 años. Da igual si aumenta el estado depresivo de muchos profesores de secundaria, incapaces ya de disciplinar a adolescentes de 15 años que no quieren estudiar; si así reducimos la cifra de personas que declaran estar activas…
Por el otro, apuntan a una medida con pedigrí, el «contrato alemán»: ante una reducción de jornada por causas productivas, el empleado mantiene su vínculo con la empresa y, además, recibe compensación por las horas no trabajadas. Suena bien, pero algunos no reparan en que no tenemos el tejido industrial alemán (sector con aplicación más exitosa de la medida) o en que nuestra economía se basa en pymes. Como en Alemania, dirá el Gobierno. Sí, pero son más pequeñas y más dadas a la picaresca (oficialmente, rebajamos las horas que trabaja el empleado, pero éste sigue trabajando el mismo tiempo y lo cobra «en negro»). En fin, como en aquel anuncio, tenemos que aceptar pulpo (o camuflaje del paro) como animal de compañía.
Cómo nos ven. Il Secolo se hace eco de la creación del primer partido islámico español, el PRUNE (Partido para el Renacimiento y la Unidad de España). Pretende presentarse a las municipales de 2011 y conseguir el voto del millón de musulmanes españoles, además de liderar el «renacer ético y moral» del país. Por otra parte, Il Giornale se sorprende de que, en plena crisis, el gobierno extremeño gaste 14.000 euros en «cursillos de masturbación para estudiantes».
Frankfurter Allgemeine Zeitung entrevista al líder de CiU, Artur Mas y apunta que, de celebrarse un referéndum sobre la independencia de Cataluña, sus defensores lo perderían. Pero también cree que hasta un tercio de los catalanes sería partidario de la misma (en una proporción que crece lentamente). Arguye que muchos catalanes están decepcionados porque creen haber contribuido al progreso general de España y, en contrapartida, opinan haber recibido poco a cambio.
Qué se cuece. Comunicació 21 señalaba que Rupert Murdoch (propietario, entre otros, de The Wall Street Journal y The Sun) se muestra dispuesto a retirar todos los contenidos de sus medios de los agregadores de noticias (como Google), de forma que los usuarios deban pasar por caja. Murdoch rechaza el derecho de cita al que se aferran los agregadores para reproducir extractos de noticias y cree que, «si lo impugnara en un tribunal, podría acabar con dicha normativa».