Uno de los principales retos de las sociedades modernas del siglo XXI, es conseguir la conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Los beneficios de la conciliación están claramente demostrados, no sólo para los trabajadores, que mejoran su estado de ánimo y su salud, sino también para las empresas, que ven incrementada su productividad.
Pero la conciliación pasa por un cambio cultural que permita implantar unos horarios más racionales, como herramienta eficaz para facilitar la conciliación, favorecer la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, mejorar la calidad de vida e impulsar la convivencia familiar.
Aplicando medidas de conciliación y racionalización de horarios, se reducen las bajas laborales por ansiedad o estrés, se mejoran las relaciones interpersonales, y se consigue una mejor atención a las obligaciones familiares, lo que significa que no delegaremos la educación de nuestros hijos y podremos cuidar de nuestros mayores.
Por otro lado este tipo de medidas mejoran el clima laboral y la calidad en el trabajo, a la vez que disminuyen la siniestralidad laboral y fidelizan al trabajador.
La sociedad del siglo XXI requiere unos horarios múltiples, adaptados a las necesidades de los ciudadanos y no de unos ciudadanos esclavos de su tiempo. La cultura del presentismo, los horarios excesivamente largos y las jornadas partidas, hacen prácticamente imposible la necesaria conciliación de la vida familiar y laboral.
Y en este reto hemos de implicarnos todos. Desde los miembros de las familias que deben asumir la corresponsabilidad familiar y doméstica, hasta las empresas, que pueden implantar horarios de trabajo más racionales, humanos y europeos, o las Administraciones Públicas, que debemos impulsar la aplicación de políticas de conciliación.
Afortunadamente, hoy son muchas las empresas que han asumido el reto de los nuevos modelos de gestión empresarial y están poniendo en marcha mecanismos para ofrecer a sus empleados un marco laboral que les permita conciliar, aunque todavía persisten las dudas sobre qué políticas de conciliación funcionan bien en las organizaciones y cómo implantarlas.
También en la Generalitat Valenciana somos conscientes de que sin un compromiso serio de las administraciones por la conciliación no estaremos legitimados para exigir a la sociedad que actúe.
En este sentido, desde la Conselleria de Bienestar Social, hemos puesto en marcha una ambiciosa campaña para fomentar la implantación de planes de igualdad en las empresas, con objetivos como el de garantizar a las mujeres iguales oportunidades de promoción que a los hombres, o mostrar a las empresas las ventajas de favorecer la compatibilidad de la jornada de trabajo con la vida familiar de sus empleados. Asimismo hemos desarrollado iniciativas como la convocatoria de los premios Yo también concilio para proyectos universitarios que tengan como fin la conciliación de la vida familiar y laboral, o dentro de nuestro programa + Vida, la creación de un Manual básico sobre Conciliación de la Vida Laboral y Personal, además del apoyo económico que ofrecemos a las empresas para la obtención del sello que las identifica como familiarmente responsables y que otorga la Fundación Más Familia.
No obstante, somos conscientes de que estos son sólo unos pequeños pasos en el largo camino que todavía nos queda por recorrer, pero desde aquí reitero el compromiso de Govern Valenciá de seguir trabajando para que la conciliación y la igualdad dejen de ser algo a lo que todos aspiramos para convertirse en una realidad.
Consellera de Bienestar Social