Estamos asistiendo al goteo de detenciones de Polop de tal forma que suena a película de suspense, si no fuera porque hablamos del asesinato del alcalde, de un servidor público. Las actuaciones de la Guardia Civil nos llevan cada día de sorpresa en sorpresa y de un sitio para otro. Nos están señalando puntos de un mapa totalmente distintos, alejados, distantes que, al final, digo yo, terminarán teniendo un algo común. Hemos pasado de la hipótesis de un crimen por intereses urbanísticos, a la detención de un señor con muchas armas que señalaba más arriba en busca de los autores, luego un empresario de zapaterías, ayer el dueño de un club de alterne…?El que la lleva la entiende, pero el norte señala ahora para otro sitio. Y se anuncian más arrestos… y no menos sorprendentes. Terminaría de enredarlo, desde luego, que saliera un Santiago Mainar autoinculpándose, que para estas cosas los pueblos se las pintan solos.