No habrá micrófonos? Esteban, no te pongas paranoico, ¿a quién se le va a ocurrir poner escuchas en los lavabos de un disco-pub de Lalín? Mariano, que Rubalcaba se las ingenia para estar en todas partes. Nos los dijo el otro día en el Congreso: nos ve en la tele y nos escucha en las radios; por cierto, de los periódicos no dijo nada, ¿será que no los lee o que los escriben sus chicos?
Dejémoslo, vamos a trabajar. María Dolores, ¿por dónde empezamos? Presidente, creo que deberíamos plantearnos el lugar de la reunión. Aunque los escoltas están fuera vigilando, imagínate que nos pilla la prensa a Soraya, Ana y a mí vestidas de hombre y con bigotes pintados… No te falta razón porque esos bigotes se hacen mejor con un corcho quemado. Pero de cambiar nada, esto es lo más seguro que tenemos, por ahora, hasta que volvamos a recuperar la Moncloa y nos podamos esconder en el búnquer de Felipe. Además, por lo de ir vestidas así no pasa nada: también habéis posado para el Vanity ese como hicieron las ministras de Zapatero. ¿Verdad Javier? Sí, sí, totalmente de acuerdo contigo, presidente: era mejor el lavabo de hombres que el de mujeres. ¡Imagínate que nos tenemos que poner falda, medias y esas cosas! Tampoco sería la primera vez, y además yo ya estoy harta de hacerme la mala cada miércoles contra la vicepresidenta, no se lo cree nadie. Mariano, ¿no podría sustituirme alguien?
De eso vamos a hablar ahora, Soraya, de la estrategia. A ver, tengo aquí unas notas que me pasó Arriola en la estación de metro de Alonso Martínez… ¡Dios mío! ¿Qué pasa ahora, Esteban? Un teletipo, Mariano, dice que la cúpula del PP va a pasar el fin de semana reunida en un monasterio de Galicia. ¿Y eso te preocupa? Ves como no se enteran de nada. ¿Pero no estamos en Galicia? Sí, pero no vamos a ir a ningún monasterio: a trabajar.
Ana, por favor, pásame los mixtos.