Como era de esperar, el PP de las Corts no iba a desaprovechar, ¡«bonico» es el portavoz fallido Rafael Maluenda!, la soberbia respuesta de De la Vega, por boca del secretario de Estado de Asuntos Constitucionales, José Luis de Francisco, en la que se contestaba al Parlamento valenciano que no tenía competencias para citar a la vicepresidenta a declarar. Soberbios, como si se hubieran tragado una escoba. Efectivamente, aquello sonó a estupidez pero también a astracanada que los del PP propongan una votación para pedir la rectificación a De la Vega. Favor que le hacen, no obstante, los chicos de Rafael Blasco a la diputada por Valencia. Es la única forma —y la ha encontrado la oposición— de que De la Vega tenga presencia valenciana. Que se recuerde, no ha venido desde la clausura de la campaña de las elecciones europeas. La oficina de atención al ciudadano de la sede del PSPV y sus telarañas le echan de menos.