En el edificio Myrtus de Puzol se presentaba ayer la respuesta, la respuesta a la incógnita del futuro de los viñedos valencianos. No pararse. Las gentes de la DO Utiel-Requena, como los salmones, están subiendo corriente arriba. Es la salida a la crisis y la réplica a las malísimas cifras que siempre golpean la moral de los agricultores. En la comarca las cosas se han puesto muy complicadas para todo, pero especialmente a los viticultores. El mismo día en que 25.000 valencianos preparaban su viaje a Madrid para reclamar mejoras y ayudas para el sector y que se conocía que muchos agricultores están vendiendo sus viñas se ultimaban los detalles de la XVI Edición de Las Añadas. Más de veinte bodegas de la zona, contra viento y marea y mejorando cada año sus productos, se ponen cara al viento y presentan sus nuevas añadas, desde el interior al resto de la CV. Una buena noticia.