En 1981, el Primer Encuentro de Mujeres Feministas para América Latina y el Caribe declaró el 25 de Noviembre Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, en homenaje a las hermanas Mirabal, símbolos de la resistencia popular y feminista contra la dictadura de Trujillo en la República Dominicana. En 1999 la ONU elevó oficialmente dicha fecha al calendario internacional.
El término violencia machista quedó definido por Naciones Unidas, en el Congreso sobre la Mujer celebrado en Pekín en 1995, como la violencia que sufren las mujeres que tiene sus raíces en la discriminación histórica y la ausencia de derechos que éstas han sufrido, y continúan sufriendo, en todas las partes del mundo, sustentada sobre una construcción cultural (el género) patriarcal. Aún hoy y en nuestro país continúan existiendo una gran multiplicidad de formas de violencia contra la mujer que denunciamos desde EUPV.
En el ámbito laboral ostentamos las peores tasas de inactividad, desempleo y precariedad laboral, a lo que se añade una desigualdad salarial nunca superada. Según el último informe de Naciones Unidas, las mujeres poseen el 1% de la riqueza del planeta, aportan el 70% de las horas trabajadas y sólo reciben el 10% de la renta.
Más de 200.000 mujeres mueren en el mundo cada año a causa de abortos clandestinos. Y pese a ello en España siguen sin estar garantizados los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en total dignidad. Necesitamos una educación sexual integral y no heterocentrada, así como un acceso gratuito a los anticonceptivos.
La prostitución sigue en aumento. Y con ella se asegura, perpetua y refuerza la desigualdad entre hombres y mujeres. Demandamos una actuación real contra las mafias y la trata de personas, y articular medidas públicas adecuadas para favorecer la universalización y efectividad de los derechos fundamentales.
Los libros de texto no se han revisado, con lo que seguimos lejos de la visibilización de las mujeres y su historia en las aulas. Seguimos cosificadas y estereotipadas en los medios de comunicación, y los usos del lenguaje siguen confundiendo masculino con universal, invisibilizándonos en un campo más.
Las medidas legislativas se están mostrando insuficientes. La Ley de Igualdad no ha acabado con la infrarepresentación de la mujer en múltiples espacios políticos, institucionales, académicos, empresariales... Y siguen faltando medios para aplicar la Ley integral contra la violencia machista, como demuestra el incremento del número de mujeres asesinadas que habían denunciado e incluso tenían una orden de protección en vigor.
Quedan muchas cosas por mejorar, con pocos recursos y aún menos voluntad política. Los Presupuestos de la Generalitat sólo dedican un 0,3% a estas cuestiones, frente al 5% que demandan los colectivos y movimientos sociales y feministas junto a EUPV. Desde el Área de la Mujer de Esquerra Unida demandamos una apuesta inequívoca por avanzar en la igualdad y equidad entre hombres y mujeres, para poder construir una realidad radicalmente democrática, donde ser mujer no sea un factor de riesgo.
Área de la mujer de EUPV