En concreto, el número de parados registrados en las oficinas de la Generalitat Valenciana aumentó en 2.094 personas en octubre (+0,46%) con respecto al mes anterior, un repunte algo inferior, pero repunte al fin, sobre septiembre, que creció en casi 10.000 personas (+2,2%). En cualquier caso, las cifras señalan —en unos momentos en los que empiezan a conocerse datos positivos, como reconocían el conseller Camps y el presidente de la Cierval, Rafael Ferrando— cuál va a ser el reto a partir de ahora: crear empleo. Los indicadores principales apuntan hacia una recuperación: el consumo, la inversión, las exportaciones y el PIB, pero no así el empleo. España acumula el 32% de los puestos de trabajo perdidos en la UE. Todos los organismos profesionales e independientes se centran en la reforma laboral como una herramienta necesaria para empezar a remontar. Hasta ahí parece haber llegado el mismísimo presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, quien abría la semana en un foro especializado hablando por primera vez y pronunciándose claramente en favor de una reforma laboral, que espera que llegue en el primer trimestre del año que viene. También se expresó en esos términos la vicepresidente Elena Salgado. El principal argumento es que, ahora que se vislumbra la reactivación, hay que apuntalar el tejido productivo en condiciones de competitividad. El diálogo social, que es el terreno adecuado para preparar los cambios, se ha reabierto felizmente.