Las olas de la Costa da Morte -entre Finisterre y las islas Sisargas- y Estaca de Bares, ambas zonas en A Coruña, son las mejores del litoral de la península Ibérica para producir energía. Por el contrario, la fuerza que alcanza el oleaje del Mediterráneo no es adecuada para generar electricidad de manera eficiente y reducir el consumo de energías fósiles, cuyas emisiones provocan el calentamiento global, según diversos estudios de la Universidad de Santiago de Compostela. Las costas coruñesas pueden lograr un potencial de hasta 50 kilowatios por metro de agua, pero decrece considerablemente hacia el este del Cantábrico y el sur del Atlántico. Los investigadores han llegado a estas conclusiones –publicadas en las revistas Energy y Renewable Energy- tras analizar el clima marítimo en aguas profundas de 20 puntos de la costa gallega. La energía proveniente de las olas es la undimotriz, diferente a la maremotriz, que surge de las mareas. Ésta tiene un costo mayor y sólo es eficaz en zonas costeras que puedan confinar grandes masas de agua.
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