Hoy se celebra el día internacional de la discapacidad, que en nuestro país, afecta al 8,5% de la población; es decir, a casi 4 millones de personas en España y a más de 400.000 en la Comunitat Valenciana, una cifra a tener en cuenta. La realidad es que ya hace tiempo que se están generando políticas de apoyo para estas personas, con multitud de Leyes, normativas y un aumento de la sensibilidad social que se aprecia con la aparición de movimientos y plataformas de apoyo, que ponen de relieve la grave situación de las personas con discapacidad y sus familiares.
Pero hoy quisiera centrar mi artículo en la perspectiva del derecho al trabajo. Un derecho que a pesar de ser incuestionable sufre unas mermas y falta de protección por parte de la Administración y empresarios sobre las que cabe reflexionar seriamente.
Para la UGT-PV, la sociedad debería reivindicar el cumplimiento del principio de igualdad de trato y no discriminación en el ámbito laboral, para lograr su plena integración. La aplicación de estas políticas integrales ha de incidir sobre todo en la educación, los servicios sociales, la salud y la accesibilidad. Una cuestión para la que se necesita la implicación de las asociaciones de personas discapacitadas, los agentes sociales y económicos y la Administración Valenciana.
Con ello, la discapacidad pasaría de ser percibida desde un plano de actuación sanitario y de protección social, a impulsar la autonomía personal, la autoestima y el reconocimiento de su plena integración laboral.
Cuando se cumplen 25 años de la Lismis, es necesario seguir apostando para que la cuota de reserva de puestos de trabajo se cumpla. Lamentablemente muchas Administraciones suelen aplicarla con grandes dosis de maquillaje, situación que se vuelve más grave en algunas empresas. Tal vez debido a un cierto desconocimiento, espero que involuntario, de algunos empresarios, ya que les resulta complicado adaptar y ajustar los puestos de trabajo a estas personas. Por ello, sería importante que la cuota de reserva se aplicara en las empresas de más de 50 trabajadores.
Lo cierto es que, a pesar de que en los últimos años se han realizado políticas para integrar a las personas con discapacidad en el mercado laboral, los resultados no han sido los esperados; especialmente porque estas políticas se han basado principalmente en subvencionar a las empresas para la contratación, sin realizar un análisis en profundidad de los resultados de estas políticas y las causas de la escasa penetración de estas personas en el mercado de trabajo, tanto en el ámbito público, como en el privado, y el autoempleo.
Por tanto desde la UGT-PV consideramos fundamental dar un impulso a la integración de las personas con discapacidad a través de las cláusulas de negociación colectiva, que apuestan por la igualdad y la no discriminación en el acceso al empleo, la promoción, permanencia y la formación continua, así como el cumplimiento en prevención de riesgos laborales, adaptando el puesto de trabajo a cada una de estas personas.
Secretaria de política social y lingüística de la ugt-PV