El próximo sábado día 12, la UGT y CC OO vamos a realizar una movilización general en Madrid, desde la contundencia y la responsabilidad para exigir a las organizaciones empresariales un cambio actitud y a los poderes públicos políticas más ambiciosas para salir de esta crisis que está afectando de forma directa a centenares de miles de trabajadores y trabajadoras en la Comunitat Valenciana.
Imagino que habrá quien quiera manipular esta movilización, imagino que habrá quien querrá simplificarla para que algún despistado crea que nos manifestamos para lo que le convenga decir, pero lo cierto es que la manifestación convocada a las doce de la mañana supone comprometer nuestra participación en una estrategia negociada que ponga todos los recursos disponibles al servicio de la recuperación económica y el empleo.
Y es que ya llevamos más de 20 meses sumidos en una crisis que pasará a la historia, como la gran recesión de principios del siglo XXI, recesión que como todos sabemos ha sido provocada por un sistema financiero excesivamente desregulado, cuyos excesos sonrojarían a cualquier persona decente y del que nadie quiso ocuparse, hasta que arrastró a más de 50 millones de trabajadores y trabajadoras del mundo al desempleo.
Como la UGT ha denunciado de manera reiterada, en España la crudeza de la situación ha sido mayor que en muchas de las economías de nuestro entorno; al coincidir dicha crisis global con el agotamiento, previsible por otra parte, de un modelo productivo con graves desequilibrios y grandes debilidades como veníamos advirtiendo. Qué decir de la Comunitat Valenciana.
Ahora bien, resulta indignante que quienes defendían postulados extremistas del rancio liberalismo económico, los que cantaban las glorias del mercado sin reglas, del sistema financiero sin control, los que hablaban de la necesidad de adelgazar el Estado, la protección social y se proclamaban los apóstoles de una restricción obsesiva de los costes laborales, pretendan ahora convencernos con las mismas fórmulas. Hablan y siguen hablando de un despido barato para crear empleo, ¿se puede sostener semejante contradicción?, y desean un mercado de trabajo más desregulado, con unos derechos laborales a la baja y minimizar las políticas públicas para alcanzar un capitalismo sin reglas. Y eso sí que no.
Precisamente por ello, los trabajadores y trabajadoras nos manifestaremos el próximo día 12, porque debemos decir de manera nítida que no aceptamos ninguna rebaja de los derechos laborales, sea cual sea su forma y nombre. No aceptaremos ninguna solución que suponga una transferencia desde las rentas de trabajo a las rentas de capital. Sencillamente no aceptamos aquellas viejas, simples y fracasadas recetas que nos vendieron como el bálsamo que todo lo cura y que a la postre se han demostrado totalmente ineficaces. No aceptaremos, en consecuencia, que se debiliten los recursos, los derechos, la protección o las garantías que tenemos los trabajadores y trabajadoras.
Sin embargo, desde esas calles de Madrid, exigiremos una implicación activa del conjunto de la sociedad y se lo diremos a quienes tienen una responsabilidad adquirida con la ciudadanía. Nadie debe ni puede escurrir el bulto, empezando por los principales actores, Gobierno central, Gobierno de la Generalitat y patronal que, junto a la UGT y CCOO, tienen la obligación de generar una alternativa pactada que sirva para todos y que perdure en el tiempo.
Secretario general de la UGT-PV