No sé si dará tiempo a que se publiquen estas líneas sin que Antena 3, autista, noqueada por su devaluado sentido del olfato, se haya limpiado a Tal Cual Exprés, una cosa de las más cutres que uno recuerde, y recuerda algunas. Laboran en el empeño de sacar adelante el estulto programita Gema López, absurda, prescindible, con tablas en estos saraos de medio pelo, y Víctor Sandoval, una cosa disparatada, intragable, un señor con una pluma de loca trasnochada, vociferante, vacuo, pensando que la exagerada interpretación de un presentador mariquita es el carné con puntos para que medio país se ría con él. Buaff. Es un tipo que da grima, dentera, incapaz de trasmitir otra cosa que las malas pasadas de un ego trastornado.
Viendo esa mamarrachada de programa no sabe uno si es peor una cosa, el invento casposo en sí, o el señor de los desaires y golpes de cabeza estilo flamencona. Qué cosa más antigua y petarda.
La pregunta que uno se hace viendo eso, hasta donde tu estómago aguanta, es para qué. Para qué un programa sacado del submundo de lo peor de los programas de chismorreo. Ni informa, ni hace gracia, ni renueva, ni esa pareja es creíble, nada.
Antena 3 ha remodelado sus tardes acortando el infame y necio programa de la estupenda Cristina Lasvignes, y además de colocar al fallido bufón del Sandoval, va y empalma la tontuna con Decídete, una barraca por la que se mueve una lacia con el pelo largo y la boca grande, Susana Molina, la mini yo de Patricia Gaztañaga y ahora de Sandra Daviú. Y por ahí va la diarrea de Antena 3, convertir su programación en un cagadero de testimonios de palurdos que se dejan engañar por salir unos minutos en la tele. O qué sabe uno por qué. Por qué van, y por qué hay espectadores carroñeros.