En un mundo de confusión donde la prensa sigue siendo noticia por la caída de ventas del papel y de la publicidad, lo único que no falta son ánimos. «El periodismo será lo que nosotros queramos», explicó el periodista Enric González. El problema radica en averiguar lo que queremos. Las propias empresas periodísticas parecen no ponerse acuerdo en cómo combatir la deslealtad digital y la descontextualización de las noticias en el territorio salvaje de Google.
La crisis del periodismo, más que de lectores, es de lectores rentables para los medios. Un periodista, John Carlin, ponía de ejemplo Historia de dos ciudades, de Charles Dickens. «Nunca ha habido una mejor época para hacer periodismo escrito, y nunca ha habido una peor para ganarse la vida ejerciéndolo; hay más mercado que nunca, pero menos ingresos».
Para entender por qué puede resultar azaroso cobrar por los contenidos en las ediciones digitales habría que referirse al error de partida de haber desistido de hacerlo anteriormente. Al principio, los periódicos intentaron cobrar por las noticias pero al comprobar que los lectores eran remisos a pagar por lo que se les ofrecía decidieron dar marcha atrás, creyendo que los ingresos de publicidad aumentarían en la misma proporción. La consecuencia fue que las ventas bajaron porque ya no era necesario comprar el periódico en el quiosco para poder leerlo.
Es posible que los lectores más jóvenes prefieran los distribuidores de información, que recogen noticias por varios canales muchas veces indignos de crédito, a los periódicos de papel. Es posible que las noticias no les interesen. Puede que el periodista ya no sea el contrapunto del político, sino su cómplice.
Es posible que la percepción de cierta complacencia con el poder hayan pasado también factura en cuanto a credibilidad. Si es así, habría que recorrer el camino a la inversa para recuperar la confianza de los lectores.
La libertad de prensa ya no sólo se le garantiza a los que tienen una prensa, pero los periódicos están obligados a demostrar que la sociedad será menos libre sin ellos. Allá donde se ejerza el periodismo de verdad debe identificarse de inmediato. Hagamos, aunque sólo sea por motivos de supervivencia, de la necesidad virtud. El viejo dinosaurio tiene que organizarse para presentar la última batalla.