Bastantes valencianos de buena fe creen que si La Mancha, Aragón y Cataluña se oponen a nuevos trasvases o anuncian la caducidad del Tajo-Segura es porque son comunidades gobernadas por los socialistas. No importa, también muchos norteamericanos están convencidos de que Bill Clinton fue un mal presidente porque tenía la ingle empeñosa y volandera. Lo cierto es que Aragón y Cataluña también se han negado a las transferencias de agua del Ebro cuando estaban gobernadas por la derecha, incluso por la derecha franquista (caso de Aragón) y el PP manchego vota, en este tema, junto a su presidente socialista, el señor Barreda. Cuando es para dar, todo el mundo es remiso.
Así pues, los socialistas valencianos harán bien es reclamar la continuidad del acueducto Tajo-Segura, al menos mientras no estén completamente aseguradas las necesidades de las comarcas alicantinas, ese es el matiz. Porque medios sobran: cada día se liberan más caudales por parte de una agricultura, por desgracia, en retirada, las desaladoras son no sólo una esperanza sino uno de los sectores punta de la tecnología española (con presencia en decenas de países) y no todas las actividades son santas porque «creen riqueza». La trata de blancas crea riqueza y no creo que haya que esforzarse en llenarles el bidé.
Y un consejo al Gobierno de Nuestro Amado Líder (hoy me he levantado de la cama convertido en un anciano chino): no trate de pedirle más solidaridad al Júcar, que ya llega desde Almenara, en Castelló, hasta el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, en Alicante. Si tratan de estirar más el Júcar, igual no lo soporta ni el río ni los ribereños. El socialista Alarte, por el otro lado, sufrirá la dura tentación de funcionar como un eco del PP, como su fotocopia o su cara B. Si lo hace, la gente se quedará con el cromo más visto o la canción más radiada. Sí, el agua fue y es pretexto para tachar a los socialistas de antivalencianos, pero los supuestos patriotas han dejado Valencia a la cabeza del paro, la destrucción industrial y la insolvencia. Persistir es ganar.