El Consell dio ayer su apoyo al nuevo modelo de financiación autonómica. Lo hizo, según la portavoz del ejecutivo autonómico, Paula Sánchez de León, por responsabilidad y compromiso, aunque no descartó tomar medidas jurídicas si se comprueba que el sistema conculca algunos de los principios constitucionales. Según la consellera, el Gobierno no dio a conocer la cifra exacta adicional que percibirá la Comunitat Valenciana en 2009, que baila entre los 878 millones y los 857. En cualquier caso, la Comunitat mejora ligeramente sus recursos con el nuevo modelo de financiación aprobado la semana pasada en el Congreso, pero parece evidente que también es la que menos tajada consigue en el nuevo reparto de fondos. Gana dos posiciones, al pasar del penúltimo puesto con el modelo Zaplana –con una dotación por habitante que se situaba a 6,4 puntos de la media, el 93,6%– a colocarse la cuarta por la cola (94,4%), según el estudio dado a conocer por la Fundación de Economía Aplicada (Fedea). El último puesto lo ocupa Canarias (90,9%), seguido de Baleares (91,9%) y Andalucía (93,4%). Esas autonomías pierden entre 6 y 9 puntos. Madrid, que no reclamaba nada, se dispara (sube más de 14 puntos) arrastrada por Cataluña. Ambas están por encima del 100%, mientras la C. Valenciana se queda por debajo del 95%. Es decir, la mejora es parca e insuficiente y dejará un lastre de reivindicaciones añadidas. No pocas autonomías pedirán una revisión profunda del modelo.