Recientemente, una consultora preguntó a políticos, académicos, periodistas y directivos cuáles eran sus previsiones para el próximo año. Aunque coincidían en que «lo peor de la crisis había pasado», ¿cuál fue el único colectivo en afirmar que la economía mejoraría en 2010? Los políticos, en una muestra de «conexión con la realidad».
Esta situación no es nueva. Buena parte del electorado cree que muchos políticos (con excepciones) viven en su burbuja, ajenos a las preocupaciones del ciudadano. El problema es que la crisis ha acentuado la desafección hacia los dirigentes públicos. Casi todo el mundo acepta un componente de engaño de los mandatarios (por ejemplo, el Gobierno anunciará que termina 2009 con menos de 4 millones de parados… porque pocos denuncian que cerca de otro millón, apuntado a «cursos de formación», no consta como parado), pero puede salirles caro si no actúan con responsabilidad ante los problemas (como han hecho en Irlanda: con dificultades parecidas a los nuestras, sus dirigentes aplicarán recortes sociales… y se rebajarán el sueldo, predicando con el ejemplo).
Y es que el malestar ya se muestra en los sondeos. El último del CIS ya situaba a los políticos como tercer problema del país (por detrás del paro y la situación económica). Y en zonas como Cataluña se vive una especial efervescencia política, ante las autonómicas del próximo año (en las que se apunta la posibilidad de que crezcan populismos salvapatrias o formaciones xenófobas, aprovechándose de los prejuicios de grupos castigados por la crisis). Hay tiempo para rectificar. Pero también existe la impresión de que, si comparamos a los dirigentes que nos tienen que sacar del pozo con los de 25 años atrás (los González, Suárez, Fraga o Pujol), la teoría evolutiva no ha acabado de funcionar en ese ámbito.
Cómo lo ven. Más allá del relativo fracaso de la cumbre del cambio climático de Copenhague, NRC Handelsblad relata un escena reveladora del mundo que ha empezado a emerger: mientras el chino Wen, el indio Singh, el sudafricano Zuma, el brasileño Lula y el norteamericano Obama trataban de cerrar un acuerdo de mínimos, la alemana Merkel, el francés Sarkozy y el español Zapatero esperaban a que los primeros terminaran de hablar. Sólo después se les permitió añadirse a las conversaciones. Eso será Europa.
Quizá por ello, Time se pregunta si el próximo coche del que dispongamos será indio. Tras un 2009 en el que las ventas se han desplomado en Occidente, la India se ha convertido en el mayor mercado de coches baratos y eficientes (hasta el punto de que cuatro de cada cinco vehículos vendidos allí son de ese estilo). Ante esto, compañías como Toyota, Honda, Ford o Nissan impulsarán la fabricación de coches pequeños en la India en los próximos años.
Cómo nos ven. Pese al broteverdismo oficial, Les Echos señala que nuestro sector inmobiliario, clave del desarrollo económico anterior, no ha tocado fondo. Así, las ventas de inmuebles en otoño (en comparación con 2008) registran caídas superiores al 20%. Como señala el rotativo francés, fuertemente endeudados y preocupados por mantener el puesto de trabajo (con un paro que supera los 4 millones de personas), los españoles anteponen el ahorro a la inversión inmobiliaria… mientras los bancos siguen sin abrir el grifo crediticio.
Handelsblatt señala la «traición catalana», al aprobar el debate de una iniciativa legislativa popular que impulse la prohibición de los toros en Cataluña. Pero, pese a la indignación del «centro conservador» Liberation da en el clavo: existe un desinterés creciente en el conjunto de la población española por la fiesta nacional. Cerca de un 80% de los ciudadanos, entre 18 y 44 años, no muestran aprecio por la tauromaquia, según algunas encuestas.
Qué se cuece. elmundo.es apunta que las previsiones publicitarias en España para 2010, según el panel de anunciantes coordinado por Zenith Media, serán menos malas que las de 2009. Así, frente a la caída de ingresos del 25% para la prensa escrita durante este año, se prevé un descenso del 15% para el próximo ejercicio. En cambio, otros medios apuntan a una relativa mejora (como la televisión, que podría retroceder sólo un 2% o Internet, que crecerá en un entorno del 9%).
Romenesko informa de las medidas que toman algunos medios norteamericanos para capear la crisis. Así, The Washington Times, tras despedir al 40% de la plantilla, ha decidido ir un paso más allá: publicará el periódico de lunes a viernes, al suprimir la edición del domingo a partir de enero (ya no salía los sábados). Según sus responsables, a partir de ahora pretenden impulsar la distribución del diario a través de la web.