En una de sus últimas entrevistas, Joan Monleón se declaraba en Levante-EMV satisfecho «si he hecho felices a muchos de aquí y del extranjero». Monleón abordaba con su habitual bonhomía una especie de resumen de lo que había sido su vida dentro y fuera de la escena: «Simplemente he trabajado. Da lo mismo si en la horchatería, en el teatro, en el cine». Apegado siempre a la cultura valenciana, comenzó en la radio con un programa del poeta Vicent Andrés Estelles, el primer programa en valenciano. Después llegarían sus colaboraciones en «De dalt a baix». Cantante con Els Pavesos, actor en el teatro, en la revista, en el cine (El virgo de Visanteta, Con el culo al aire, Moros y Cristianos), alcanzó la popularidad absoluta al convertirse en el icono de los primeros años de la televisión autonómica. Pero Monleón fue algo más que el presentador más conocido de Canal 9. Como cómico, Monleón contribuyó a rescatar lo que de moderno y aprovechable había en la revista, en el teatro popular de preguerra o en el sainete valenciano . Y, como cantante, representó una alternativa popular y festiva al cariacontecimiento y la seriedad que se imponían a sí mismo la mayoría de miembros de la Cançó.
Algo que seguramente ignoran los cientos de miles de falleros, «foguerers» o festeros que las cantan es que fue él quien convirtió en himnos casi de fiesta traspapeladas piezas populares o teatrales como «La manta al coll», «El Cabanyal» y tantas otras.