La imagen más profunda del universo, en el infrarrojo cercano, fue tomada el pasado mes de agosto por el Telescopio Espacial Hubble con su nueva cámara. La luz de algunas de las galaxias que aparecen en esa imagen fue emitida hace más de 13.000 millones de años. Diferentes grupos de astrónomos, analizando los datos del Hubble, están presentando resultados, no siempre coincidentes, sobre los objetos más remotos detectados en esta imagen. Como la velocidad de la luz es finita, esas galaxias se nos muestran tal y como eran cuando la luz partió de ellas. Las más lejanas corresponden a la etapa más temprana del universo. Cuanto más lejos se encuentra una galaxia mayor es el desplazamiento hacia el rojo con el que observamos su luz. Los astrónomos compiten por detectar galaxias con el máximo desplazamiento hacia el rojo. Los valores que acaba de presentar el equipo dirigido por el astrónomo Garth Illingworth de la Universidad de California en Santa Cruz, si se confirman, constituyen un record de lejanía y nos mostrarían cómo eran las primeras galaxias que se formaron, unos 500 millones de años después del Big Bang.
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