Paso por mi quiosco a las diez de la mañana y no quedan ejemplares de este diario. Las perspectivas, de cualquier modo, no son tan halagüeñas como en India pero déjenme que me anime un poco porque, si no, de mal modo voy a animar a ustedes. Dentro de este sector, en India se está produciendo un fenómeno similar a su manera al de Estados Unidos cuando a finales del XIX se juntó con una veintena de cabeceras sólo en Nueva York. En Asia han ido con siglos de retraso pero son tantos que, cuando se han puesto, ¡uff!
Ahora que la alfabetización avanza inexorablemente así como las infraestructuras y la penetración de los medios audiovisuales hasta las zonas rurales despierta el interés por estar informado merced al mejor nivel de vida, se han juntado con sesenta y dos mil periódicos y aseguran que aún hay hueco para más. Pero, dentro de esta efervescencia, el verdadero espectáculo lo protagoniza el diario «Dainik Jagran», que se ha convertido en el más leído del mundo con 56 millones de lectores gracias a una circulación de 17 millones de ejemplares. Lo curioso es que se publica en hindi, un idioma hablado por el cuarenta por ciento de la población. La circulación de los diarios en esta lengua ha pasado de los menos de ocho millones a principios de los noventa a los veinticinco millones en la actualidad. Gracias a esta ebullición, en India se venden diariamente cerca de cien millones de ejemplares lo que la convierte en la segunda potencia mundial, tras China, con mayor difusión.
Igual este verdadero ciclón, más que con los contenidos, tiene que ver con el magnetismo del idioma. Y ahí, sabiendo de las inclinaciones de nuestro conseller Font de Mora, estamos en una situación de privilegio. Para lo del hindi, confiamos en ti, Alejandro.