Azares del destino. Andamos inmersos en esta intensa y extensa ola de frío justamente cuando se cumplen 25 años de la célebre invasión de aire polar de enero de 1985, que heló sin piedad los campos de naranjas junto al Mediterráneo y llevó la nieve a la playa de La Concha en San Sebastián. Seguramente, las olas de frío que se han producido desde 1985 no han sido tan importantes como aquélla y como la que tenemos encima. El dato singular no es que haya nevado al nivel del mar, sino el hecho de que los termómetros estén bajo cero en toda Europa, desde la península Ibérica hasta cabo Norte. Algunos valores de ayer a la una de la tarde: -3 °C en Teruel, -4 en París, 0 en Londres, -11 en Leipzig, -4 en Berlín, -7 en Copenhague y –20 en Oslo. Es la enorme extensión de la masa de aire glacial la que nos habla de una ola de frío de las más notables de las últimas décadas. La historia nos cuenta que los hielos que se extienden por Europa de norte a sur son cosa de las mayores olas polares, como la de las navidades de 1970-71 y la de febrero de 1956.
vaupi@epi.es