Nuestra legislación mercantil, regula el comportamiento de nuestros empresarios y comerciantes, esta legislación está plagada de referencias al buen comportamiento de unos y otros como se comportaría un buen padre de familia. Un buen padre de familia, en momentos de crisis económica debe de velar por que sus gastos se ajusten a sus ingresos, por ahorrar en época de bonanza para poder hacer frente a momentos de dificultad con solvencia, por no derrochar en elementos superfluos y por acertar en las decisiones de gastos.
A nuestro Consell y a su Presidente el Sr. Camps, se le debería de exigir lo mismo que a comerciantes y empresarios, un comportamiento acorde a un buen padre de familia, más si cabe tendiendo en cuenta que el dinero que administra además no es suyo, sino de todos los valencianos.Sin embargo para Camps, la crisis no va con él. El Consell, en época de bonanza nos ha endeudado superando todos los limites de lo razonable, ha derrochado en elementos superfluos que no producen valor añadido a nuestra sociedad, ha gastado incluso más de lo que ha ingresado, y encima cuando vienen tiempos malos, es incapaz de reconocer esta situación y no varía la política económica llevándonos prácticamente al abismo económico-financiero. Para Camps la crisis es de los demás, de los trabajadores, de los empresarios, del gobierno de España, de los valencianos en definitiva. Esta irresponsable actuación hubiera desembocado sin ninguna duda en el ámbito mercantil a la inhabilitación del empresario o comerciante o en el ámbito civil a la quiebra de la familia que hubiera realizado esta mala práctica económica.
Sin embargo en el ámbito de la política todo está permitido, Camps nos arruina a los valencianos y no se puede hacer nada.
El Consell del PP acaba de aprobar unos nuevos presupuestos que nacen lastrados, nacen con una deuda de tal magnitud que han tenido que recortar servicios públicos básicos, recortan ayudas a los dependientes, recortan ayudas a la compra de libros, recortan ayudas a la educación y a los servicios sociales, en definitiva a todos los servicios que usan los ciudadanos más necesitados.
Todos estos recortes en los presupuestos se destinan a continuar con los gastos superfluos, con los compromisos de grandeza de un Presidente que ha perdido la brújula del buen gobierno, todo para favorecer las fotos esporádicas con un Ferrari, con un gran yate, o en viajes inútiles. Con estos presupuestos no podemos salir de la crisis, al contrario ahondan en la misma, para Camps no hay crisis solo hay valencianos que pagan sus impuestos y un Consell que se lo gasta en lo que quiere, tan simple como eso.
Sin embargo estoy convencido que los valencianos mas pronto que tarde procederán a la inhabilitación de este Presidente que nos ha llevado a la situación de paro más grande de toda la democracia, a la deuda más elevada de la historia de nuestra Comunidad.