Finalmente y después de numerosas denuncias publicadas en Levante-EMV sobre situaciones, como mínimo, sorprendentes y alarmantes de la gestión del Centro Superior de Investigaciones Científicas Príncipe Felipe, el principal organismo investigador de la Comunitat Valenciana, que apadrina la Generalitat Valenciana a través de una fundación privada, el conseller Manuel Cervera ha tomado cartas en el asunto con el fin de mejorar los resultados científicos y también la gestión del centro y ha nombrado como principal responsable de la investigación al conocido científico valenciano, Carlos Simón, también copropietario del exitoso Instituto Valenciano de Infertilidad. Bajo la dirección general de Rubén Moreno, que con la remodelación queda como responsable de captación de fondos y de representación, se han disparado los gastos generales, se han fichado a nombres supuestamente estrella como M. Stojkovick, con cargo de subdirector, a quien muy pocos han visto en el centro, el Instituto Carlos III ha llamado la atención al organismo por dedicar el dinero a clonar embriones de toros de lidia y no se han concluido las salas blancas que debían estar terminadas en 2007. No se pueden olvidar en el balance otros hallazgos que han dado renombre internacional al centro, pero parece acertado, por el momento, este giro para centrar el esfuerzo y el personal en lo que da sentido a la entidad, la política científica, y dejar en otras esferas la responsabilidad de la gestión.