No sabemos qué pasará el próximo lunes cuando el equipo BMW-Oracle eche al mar su barco para empezar a rodar por el campo de regatas de Valencia, en el que se disputará el afamado duelo con los de Alinghi al mejor de dos regatas, pero, desde luego, los americanos de Larry Ellison se habrán quedado boquiabiertos al comprobar cómo el mismísimo presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y la alcaldesa Rita Barberá, le entregaban la senyera al suizo, a su rival. ¿Es entonces el Allinghi oficialmente el barco de casa? La sorpresa es morrocotuda en tanto que Bertarelli, el dueño de la copa en este momento, se llevó la competición a Ras Al Jaima y sólo a golpe de sentencia y cuando nadie la quería la ha traído aquí, no se compromete públicamente a repetir la sede valenciana si gana en esta ocasión y amenaza con no participar si pierde el enésimo litigio, esta vez por la fabricación de las velas.