Esta semana nos depara una novedad editorial que ha sorprendido. Se trata del volumen titulado Les Corts de la época foral y de la España de las autonomías (1238-2008), una iniciativa del vicepresidente primero de la Cámara en la que, en un texto prologado por Camps, este veterano parlamentario que es Maluenda pone de «chupa de dómine» a más de dos. La broma nos ha costado unos cinco mil euros pero es posible que haya que darlos por bien empleados por lo que iremos viendo a continuación. En primer lugar, es de justicia resaltar el respaldo obtenido por la titular de la institución para que haya visto la luz esta obra. La apuesta de la presidenta por la impresión –en todos los sentidos– es de agradecer en la actual coyuntura. No sabemos si también pondrá en danza la edición electrónica, aunque con la clásica ya han saltado chispas. Siendo Zaplana uno de los retratados, los fieles de éste como Peralta le han devuelto la foto: «Yo no he conocido a nadie más zaplanista y que haya pasado tanto la mano por el lomo de Zaplana que Maluenda. Tampoco he conocido a nadie que hablara peor de Camps que a él.» Pero lo ocurrido, mi querido Miguel, a los únicos que no debía sorprenderos es a vosotros. Cuando el «juntaletras» que ahora os encoleriza esgrimía el interés general para echarle los perros a esta cabecera, los que lo achuchabais erais vosotros, aunque todos supiéramos que al ínclito, en especial, el interés general siempre se la ha traído al pairo. Así que ponerse hecho una fiera y acusarlo de traidor porque se haya revuelto contra el antagonista de su actual señorito no es lo más significativo de esta historia que es historia nuestra. Lo sustancial es que unos y otros lo habéis utilizado con deleite para el mismo tipo de fines y que en esas manos son en las que hemos estado y estamos. Eso es lo que realmente motiva.