Los valencianos, al igual que el resto del mundo, nos hemos estremecido observando las apocalípticas imágenes del terremoto en la Isla de la Española y que principalmente ha afectado a la República de Haití dejando diseminados por las calles miles de cadáveres. Multitud de naciones están enviando ayuda humanitaria, cuyo reparto, ante la inexistencia de una organización gubernamental, se está complicando; por eso es el momento en que la ONU intervenga, dentro de sus posibilidades, y de cobertura jurídica, al menos, al operativo Norteamericano.
Efectivamente desde nuestra Comunitat han partido desde personal especialista en emergencias como Bomberos o Soldados de la UME de Bétera hasta suministros y Kits de supervivencia aportados, entre otros, por el Centro Logístico para Emergencias Internacionales de Cabanes (Castellón) junto con las aportaciones económicas de particulares y la colaboración de las entidades financieras como la CAM., esperemos que contribuirán a paliar los sufrimiento del castigado país caribeño.
Por otra parte es notorio que la ayuda que reciben los haitianos de todo el mundo está teniendo dificultades en su distribución por la ausencia del mando y control por parte de sus autoridades, por lo que se han producido, incluso observado por televisión, escenas de saqueos, anarquía y caos, durante la primera semana después del terremoto. Esta situación ha llevado a los Estados Unidos a tomar la difícil decisión de enviar miles de sus soldados a intervenir un país extranjero, para restaurar el orden y posibilitar el reparto de la ayuda humanitaria que se agolpa en el puerto y aeropuerto de su capital.
Esta injerencia, bien vista por la Comunidad Internacional a pesar de ciertas criticas interesadas, debería de contar, no sólo con el citado apoyo moral de la mayoría de países, sino también con el apoyo explicito de la legalidad internacional, mediante la correspondiente resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que adapte la misión ya existente de la ONU, y así dar cobertura a la actuación de las tropas de Estados Unidos o de cualquier nación, y evitar problemas jurídicos en el futuro, a las naciones y a los ciudadanos, con o sin uniforme, que trabajan en aras de la paz y seguridad del mundo.
Interventor de las Fuerzas Armadas. Valencia