Por lo visto, pocas empresas manufactureras de la Comunitat Valenciana han podido o han querido introducir cambios en su estrategia y formato ante el reto de la globalización, una realidad que volverá a emerger tras la crisis. El informe «La globalización y su incidencia en los sectores manufactureros tradicionales», de la Cámara de Valencia, elaborado por el catedrático José Pla Barber, presenta un panorama muy preocupante, y plantea un auténtico reto, que se nos antoja de gigantes, a nuestras tradicionales empresas, un reto, por tanto, a la sociedad valenciana, si tenemos en cuenta su histórico arraigo y su pequeño tamaño. El trabajo de Pla señala la necesidad de cambiar de modelo, dado que el actual, sobre todo en comercio exterior, es «obsoleto y no nos sirve para el futuro». No hay ninguna duda en el documento, que se ha centrado en el textil, mueble y madera, iluminación, maquinaria y bienes de equipos y el metal. El futuro está en la multilocalización y en virar las estrategias hacia la creación de redes en el exterior, ganar tamaño, colaborar…?Pero un 50% está «miope» y no percibe la necesidad de un cambio, algo que puede comprometer su viabilidad. Alarmante, por otra parte, es la advertencia de que las ayudas públicas llegan mal y son poco eficaces, algo que discutía ayer mismo el conseller Rambla. En cualquier caso, es una denuncia a considerar de los empresarios que bastante tienen con encontrar el camino adecuado.