Entre las especies invasoras que han llegado a la Comunitat Valenciana en las últimas décadas destaca un pequeño pez de origen tropical que vive a sus anchas desde los años 90 en algunas zonas del río Mijares. Se trata de un pececillo muy popular entre los acuariófilos que obedece al nombre científico de Poecilia reticulata y que es conocido como «Gupi». El vertebrado podría pasar por primo lejano del legendario samaruc si no fuera por una vistosa cola que parece más propia de un pavo real que de un pececillo. Parece que alguien limpió su acuario o simplemente se cansó de ver a su «Gupi», llegado de Venezuela, Barbados, Brasil o las Guayanas, y lo soltó en el Mijares. El «Gupi» se adaptó misteriosamente y allí sigue, aunque con poca o nula capacidad de dispersión debido a que muere en aguas frías. Lo expertos hablan de la gran capacidad de adaptación de algunas especies; y es cierto, aunque en este caso todo parece fruto de la casualidad. En Montanejos, donde habita el «Gupi», el río Mijares y sus afluentes tienen abundantes manantiales de aguas termales que permiten a los valientes bañarse en las soleadas mañanas de invierno y a los «Gupis» vivir como si estuvieran en su trópico natal.