Qué le pasa a las noticias de La Sexta? Nada. Se han reciclado. Supongo que será una estrategia para sobrevivir en un mundo que premia lo banal y castiga el rigor. Llegó la última, pero ha sabido adaptarse con soltura a la información trivial, expuesta como si fuera importante, iniciada por Antena 3 y seguida con alegre solvencia por el equipo de Pedro Piqueras en Telecinco, demostrando que el interés periodístico que aplica una revista matinal no tiene por qué acabar con la llegada de los informativos y que el olfato de Ana Rosa Quintana es válido para cualquier tramo horario. La Sexta ha reciclado su cita con la información, pero al revés, ha convertido la excelencia pasada en la basura que hoy expele. Sin pudor. Desde Helena Resano a Mamen Mendizábal, quién lo diría. El sumario es una lista de gracias y ocurrencias, un lavadero de tripas y anécdotas.
Hay que reconocer que si te descuidas, la agilidad con que narran esa realidad cocinada como relevante te atrapa y te tragas cinco o seis pamplinas en menos de un minuto. No da tiempo a nada, a veces ni siquiera a cambiar de canal. La Sexta Noticias está entre un trepidante vídeos de impacto, una selección de lo más granado de Youtube, y una pizca de sal que puede llegar de la moda, el suceso, la gastronomía, o incluso, atrevidos, de la política. Cuando veo la puesta en escena siempre me hago la misma pregunta al ver la sonrisa de Cristina Villanueva. ¿Se siente cómoda dando por válido un sumario en el que son titulares chorradas de mucho peso? Uno de los últimos liaba a George Clooney, a los inmigrantes de Vic, al no a las chuletas en una universidad, a las chicas Playboy y al lobo amaestrado. Ya lo saben. Hay noticias. Y luego están las Noticias de La Sexta.