Por fin se solventa el mayor obstáculo con el que podía haber topado el trasvase del Júcar-Vinalopó después de trasladar al Azud de la Marquesa de Cullera la toma del agua. La Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l´Alacantí y Consorcio de Aguas de la Marina Baja presentó toda su artillería en una demanda, que ahora ha perdido en todos los frentes debido al inequívoco apoyo de la Audiencia Nacional con una contundencia tal que ha hecho, al parecer, desistir a los litigantes de presentar un recurso. No sólo legitima el cambio, algo que discutía también el Consell, sino su viabilidad económica, técnica, social y ambiental, y confirma también que el nuevo trazado garantiza mayor disponibilidad de caudales. Igualmente desestima la Audiencia la demanda con carácter subsidiario en la que reclamaban que el gobierno estableciera el mecanismo para que el caudal del trasvase sirviera para el consumo de boca y el regadío. Se trata, sin duda, de una sentencia clarificadora, que considera tanto los derechos de la cuenca receptora como los de la cedente al garantizar un caudal ecológico en el Júcar y reiterar que los trasvases hasta 80 hm3 serán siempre de excedentes. A partir de aquí el papel de estos regantes debería ser menos obstruccionista y seguir el camino de la negociación con el Gobierno. Este varapalo jurídico debería hacer recapacitar a los asociados sobre la actitud de la Junta porque lo más importante es que llegue pronto el agua y se respeten los caudales ambientales del Júcar para no poner en peligro la financiación europea.