A falta de un estudio más pormenorizado o, quién sabe, de una tesis doctoral apañadita, para mí que fue Consuelo Ciscar, alumna aventajada en comunicación, quien dio un cambio revolucionario en las fotos de la gente de su gremio con aquellos posados que montaba y que sigue montando con el IVAM con los pintores o escultores o artistas en general en los que ella parecía ser una más del equipo con la sana intención de darse a conocer su gestión. Ciscar, así, ha expuesto más cosas que ningún artista del mundo y ha marcado escuela. La siguiente modalidad ha sido la foto-denuncia de Carmen Alborch. Alborch y un solar. Alborch y otro edil en la calle sin asfaltar. Alborch estuvo aquí. Exitosa forma, expresivo comunicado, que ha sido copiada desde el bando contrario. Marta Torrado posaba hace poco ante un cartel de ZP que anuncia un edificio que no se ha construido. ¿Cuál será el siguiente paso?