Quiero imaginar que el PP ha entrado en razón sobre la necesidad de atender las soluciones perentorias que demandan los ayuntamientos valencianos a tenor del número de respuestas que le está dedicando a mi artículo aparecido hace unos días en este mismo diario sobre la Ley de Régimen Local valenciana. En sólo tres días recibo cumplida contestación, en el mismo medio, por parte de los señores Cesar Augusto Asencio y Vicente Saurí. La verdad es que he de mostrar mi satisfacción por este súbito interés por un triple motivo: el primero porque esta inédita salida en tromba puede suponer que de una vez que el PP se ha tomado en serio tramitar un proyecto de Ley cuyas bases se consensuaron hace más de diez años en el seno de la FVMP, el segundo porque el Sr. Asencio es alcalde y como tal es de suponer que conoce la difícil situación de los ayuntamientos de la Comunitat Valenciana y el tercero porque, al expresar públicamente nuestras opiniones, estamos consiguiendo que un tema de tanta relevancia para los ciudadanos sea más conocido y participado por ellos.
Permítanme, de alcalde a alcalde y con todo mi afecto, decirle al señor Asencio que, tal y como yo señalaba con toda claridad, la voluntad del PSPV-PSOE es la de llegar a un consenso amplio en la aprobación de esta Ley que todavía, por cierto, no ha entrado oficialmente en Les Corts para su tramitación. Para ello es obvio que tendremos que crear un ámbito de entendimiento acotado por el interés general y la ausencia de posiciones estrictamente partidistas, renunciar a algunas pretensiones y trabajar lealmente para lograr puntos de encuentro. Nosotros vamos con esa voluntad clara y sin prejuicios, lo que no significa que en modo alguno vayamos a adherirnos sin más al anteproyecto elaborado que, en estos momentos, adolece de muchos defectos y carece de muchas propuestas que asienten los cimientos para la construcción de una arquitectura local moderna.
El texto que conocemos es antiguo y cicatero y como tal puede constituir un documento de arranque pero nunca el punto de llegada. El tiempo de las adhesiones inquebrantables ya pasó y compete a les Corts el papel y la responsabilidad de debatir y elaborar esta norma, abriendo su tramitación parlamentaria a la participación de los entes locales, de manera que el resultado sirva para resolver los problemas de los ayuntamientos y los problemas que afectan a los vecinos y vecinas de nuestros pueblos y ciudades.
Después de más de quince años gobernando esta comunidad, no creemos exagerado atribuir al Gobierno del Partido Popular la mayor parte de la responsabilidad de la situación actual de los ayuntamientos y de la precariedad de los entes locales. A estas alturas, resulta ciertamente patético que el señor Saurí ignore, desde su responsabilidad institucional en la Generalitat, la realidad de la Participación en los Ingresos del Estado (PIE), poniendo en duda su existencia como excusa del incumplimiento de la creación del Fondo de Cooperación Municipal Valenciano y obviando el papel de los entes locales en la prestación de servicios que realmente corresponden a la Comunidad Autónoma sin que, a cambio, reciban los recursos económicos que la Generalitat no solo escatima sino que distribuye de manera aleatoria, partidista y con carácter subsidiario; generando una deuda histórica que sólo puede ser negada desde la amnesia histórica y la irresponsabilidad política.
No es gratuita mi recomendación al Director General de Cohesión Territorial de que ponga al día sus conocimientos sobre la realidad local, repase el anteproyecto de la Ley de Régimen Local Valenciana para que pueda comprobar que el fondo propuesto tiene sus limitaciones y es condicionado, desvirtuando el artículo 64.3 del Estatut de Autonomía y, de paso, le eche una miradita al texto del Pacto Local firmado en septiembre de 1999 por el ex presidente Zaplana y los representantes de todos los partidos políticos para no esgrimir excusas impropias de un representante público.
Los socialistas valencianos apostamos decididamente y desde la lealtad institucional por construir junto al resto de las fuerzas políticas y sociales de esta Comunidad un Régimen Local valenciano en sintonía con nuestro tiempo, que pueda atender con eficacia las demandas de nuestros vecinos y que permita crear nuevos escenarios en los que los ciudadanos libres puedan desarrollar todas sus potencialidades. Si vamos en la misma dirección no será difícil que tengan nuestro apoyo en esta Ley que ha de ser, sin duda, la clave de bóveda del nuevo municipalismo valenciano.