El fin de semana gélido da paso a días con escasa estabilidad atmosférica, ya que, como comprobamos ayer, las temperaturas siguen bajas y el cielo muy cubierto, con lluvias intermitentes. La Agencia Estatal de Meteorología advierte de la continua llegada de borrascas procedentes del oeste que alcanzan el área mediterránea bastante desactivadas. Aunque las precipitaciones más abundantes se producirán en el sur y oeste de la península Ibérica, en nuestro territorio el ambiente será desapacible, gris, lluvioso, e incluso, la nieve podría descender hoy hasta los 300 metros. Este tipo de tiempo se ha convertido en tónica este invierno, ya que se observa desde mediados de diciembre, en alternancia con períodos de estabilidad. Y se relaciona con la Oscilación del Atlántico Norte (NAO) y la Oscilación Ártica, que desde principios de la estación se encuentran en valores negativos bastante altos; los más bajos de los observados en invierno desde 1950. Esta situación implica que la corriente del chorro y, en consecuencia, las borrascas atlánticas se sitúen más al sur de su posición habitual. Por ello, la presencia de borrascas es mucho más habitual.
mariajosep.pico@gmail.com