Una sencilla aproximación al panorama político valenciano nos muestra grosso modo los siguientes parámetros. A meses ya de las elecciones autonómicas y municipales, el PPCV continúa en el poder, y en principio, electoralmente no acusa excesivamente el desgaste mediático del escándalo Gurtel. El PSPV parece seguir ensimismado en sus cuitas internas, y no termina de cuajar. Al menos esa es una impresión bastante generalizada.
En cualquier caso, sr. Alarte, el problema de muchos valencianos, que no militan en los partidos mayoritarios, y que desean jugar al voto útil, es que se lo están poniendo muy crudo. Un buen número de votantes del PPCV, por distintas razones, no le renovarán la confianza. Pero tampoco se fían del PSPV, porque lo consideran todavía inmaduro. Evidentemente siempre quedan los partidos minoritarios y extraparlamentarios que, a pesar de la barrera del 5% enriquecen el arco parlamentario. Pero no olvidemos que el sistema parlamentario nuestro está diseñado para fomentar el bipartidismo.
Por eso, Sr. Alarte, despierte del letargo y tome iniciativas si desea convertirse en una opción política seria, sólida, creíble y deseable. Un mínimo análisis nos muestra que su equipo actual, gente muy válida, es fundamentalmente el mismo que lo aupó a la Secretaría General. Estos hombres y mujeres desde el municipalismo serio lo apoyan, pero tiene que convencer a otros personajes que se hagan la foto con Ud. para dar una imagen de mayor potencia. El PSPV tiene activos por explotar. ¿Será capaz de realizar esta tarea? Pla lo consiguió en parte.
La plaza pública requiere algo más. Una buena selección de nombres conocidos y nuevas adquisiciones, que se constituyan en su gobierno a la sombra y a la espera, para trabajar por un proyecto ilusionante ofrecerá más garantías a la ciudadanía. No tenga miedo que le digan que algunas caras se repiten. También ellos son los mismos desde hace años. La tarea de este ejecutivo sería marcar de cerca, no por zonas, a cada conseller y área del gobierno de la Generalitat. Y, desde ahí, darse a conocer y ofrecer la impresión de que hay personas y proyecto. Supongo que se preguntará cada día que se levanta: ¿Cómo puedo ganar al PP? Es posible que algún guru le dé la respuesta, pero de momento va a rueda y cuesta arriba. Tome la delantera. Es joven y puede hacerlo, o al menos nos demostrará que tiene ganas de ganar.
Pero lo importante es que los ciudadanos, cuando llegue el momento podrán juzgar un poco mejor. O, al menos, Sr. Alarte, concédanos el placer de una oposición menos aburrida y tediosa. Si, definitivamente el candidato es Ud. empiece a montar el circo y a engrasar la maquinaria y cohesionarla. No se olvide que una cosa es perder las elecciones, y otra ganarlas. Los aires fétidos de Gürtel pueden ayudarle, pero no confíe demasiado. Tic, tac…, Rafa se los comerá.