Ya han pasado casi cuatro meses desde que el director general de RTVV expuso las líneas maestras de su mandato en Les Corts. Cuatro meses en los que la imagen del ente público ha seguido desgastándose. Tan sólo basta con echar un vistazo a los titulares, de hace pocos días, en la práctica totalidad de medios de comunicación del país (a excepción, por supuesto, de la propia RTVV) para toparnos con nuevos y desgraciados ejemplos que confirman que sobre el gigante pesan no sólo deudas, sino tantas sospechas y puntos oscuros, como asignaturas pendientes.
Aquel supuesto boom de la ficción valenciana cuyo vehículo debía de ser Canal 9 parece tener fecha de caducidad. Con chequear el estado de ánimo de productoras, actores o estudios de doblaje podremos hacernos una idea de la terrible situación que vive un sector asfixiado por los impagos de TVV. Punt 2 se encuentra en estado prácticamente vegetativo. El canal 24/9, como los informativos del ente, sigue sin recoger las inquietudes de toda la ciudadanía, pese a que el máximo responsable de la radiotelevisión pública expresó su deseo de que todos los valencianos «al margen de su ideología, reconozcan esta casa como suya», y pese a que él mismo fue quien aseguró que los principios de objetividad, veracidad e imparcialidad fijados por la Ley de Creación se incentivarían durante su mandato. ¿Dónde está el prometido Defensor de la Audiencia que debía velar por el cumplimiento de los principios fundacionales de RTVV, que ayudaría a lograr un alto grado de interlocución social y al que podrían dirigirse los espectadores? ¿No deberían disponer ya éstos, como ocurre en la práctica totalidad de formatos informativos del planeta, de foros donde mostrar sus pareceres abiertamente? ¿No podríamos empezar, por ejemplo, por dejar que los mensajes de los televidentes de espacios como DBT.es aparecieran en pantalla sin pasar por tamiz alguno? ¿A qué tenemos miedo? ¿Por qué ciertos temas siguen siendo tabú? ¿Es cierto que una purga política está a punto de afectar a algunos actores que participan en formatos para Canal 9? ¿Por qué los Notícies 9 se hacen eco de todo aquel artículo que critique la política económica del Gobierno central, aunque aparezca en la Gacetilla de Navalcarnero y, por el contrario, ningunean el informe del Financial Times sobre el modelo económico valenciano?
José López Jaraba sigue teniendo una oportunidad increíble, histórica, de conseguir lo que en aquella comparecencia, en la casa de todos los valencianos, deseó. Él puede lograr alejar «pesimismos insanos». Él tiene las armas para lograr que, de una vez por todas, las fuerzas políticas y la sociedad «renuncien a convertir RTVV en elemento de confrontación política e interesada». Pero muchos más gestos son necesarios. ¿Austeridad prespuestaria? Sí. Y también despilfarro de pluralidad.