Sorprende a este diputado que se haya producido la censura de las imágenes de la exposición de fotoperiodismo, inaugurada el jueves, sobre «imágenes más impactantes de 2009», en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MUVIM), dependiente de la Diputación de Valencia.
Y digo bien que me sorprende, puesto que sería la primera vez, en esta legislatura, que este diputado conozca, que se produce un hecho de esta naturaleza en la actividad cultural de la Diputación de Valencia. Por consiguiente, de la sorpresa inicial, y ante la evidencia de que no solo se han retirado diferentes imágenes, lo que es muy grave, sino que se ha retirado toda la muestra, mi sentimiento es de desolación. La democracia y la libertad de expresión cultural en los medios públicos, que es inherente a la misma, expresada, por otra parte, en nuestra Constitución, queda frontalmente vulnerada e incluso vilipendiada.
Además, no se entiende esta reacción tan desmesurada ante unas imágenes, digamos, tan normales, absolutamente respetuosas con los personajes públicos reflejados en las mismas. No existe el mínimo oportunismo soez o irrespetuoso con los hechos reflejados en las fotografías. A lo sumo podría contemplarse una reflexiva crítica de los hechos que retratan y de su entorno histórico, pero nada más.¿Entonces por qué esta decisión tan drástica y antidemocrática?. ¿Qué le está sucediendo últimamente al equipo de gobierno de la diputación, que comete error tras error?.
El Estado tiene la obligación de considerar el servicio de la cultura como deber y atribución esencial, así como facilitar la comunicación cultural, según el texto constitucional, y la Diputación es parte importante del Estado.
Ante lo acontecido, no puedo sino lamentarlo profundamente. Jamás deberían producirse situaciones semejantes en el contexto democrático en el que nos hallamos. Así no se progresa ni en el ámbito de la cultura ni.... en nada.
Si las Administraciones públicas, en este supuesto la Diputación, en lugar de actuar como punta de lanza al servicio de la cultura, en este Estado social y democrático de derecho, se dedican a frenar las iniciativas de las entidades cívicas más activas en este ámbito, como pueda ser la Unión de Periodistas Valencianos, o cualesquiera otras, vamos por muy mal camino. La opinión de quienes gobiernan las administraciones públicas, en democracia, siempre debe estar al servicio de la difusión de la cultura, con independencia de si la crítica les es favorable o desfavorable. Los valencianos no se merecen esto.
Insto al diputado del área de cultura y al presidente de la Diputación, a reconducir de inmediato este desaguisado y a reponer en su integridad la exposición retirada, que jamás debió ser perturbada en su programación, pues los hechos son los que son, gusten o no a sus protagonistas, siempre que no se les falte al respeto que toda persona merece, sea o no político. Y este es el objeto de mi crítica. A nadie se le ha faltado el respeto en las imágenes que he tenido ocasión de observar, lo que debe quedar meridianamente claro.
Desde luego, si la dimisión del Director del Muvim, Román de la Calle, se ha debido a presiones de la Presidencia de la Diputación o del equipo directivo de la misma, la dimisión del Presidente debe ser inmediata.
Diputado provincial de EUPV