El vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando de Rosa, finalmente se abstendrá de votar sobre la resolución del expediente de suspensión cautelar que se tramita contra el juez Baltasar Garzón, por su amistad con Camps, porque De Rosa es juez y justo y porque no puede olvidar que, si es alguien en la política, primero, y vicepresidente del órgano de gobierno de la judicatura española, después, es gracias a que Camps creyó en él y le ayudó a soportar el calvario del zaplanista Peralta en la Conselleria de Justicia, en la que luego le pondría de titular el president, y porque, desde que saltó el escándalo de los trajes y todo esto del Gürtel, Camps le ha cobrado el recibo a base de consultas telefónicas y en persona sobre Garzón y él se lo ha pagado contestándole y montándole en su casa de Valencia una reunión con el presidente del CGPJ, Carlos Dívar. Por todo ello se apartará del proceso.