Como suele ocurrir de vez en cuando… vamos cuando caen fatal los días grandes de las Fallas en el calendario… vamos cuando no caen en fin de semana, los hosteleros reclaman que la «crema» se pase, para siempre, al último domingo de Marzo. Porque del resto de España y del resto del mundo nadie se anima a venir o no puede venir entre semana para disfrutar de la fiesta fallera. Ya lo reclamaron, también, las grandes, las diez de antes. Y se les echaron encima los pequeños con que a ellos qué más le da, que mejor, que menos gente, que mejor se anda por la ciudad y que, total, se va a disfrutar igual. Pero los tiempos cambian. Ahora estamos en la estrategia geopolítica de los grandes eventos. Hasta los exportamos a Río de Janeiro… le ganamos a su desfile de carnaval con la Ofrenda. Si somos la capital de los grandes eventos, no se me ocurre otro más gordo ni que haga más ruido, con perdón, que este.