La evidencia de que las personas se mueren después de jubilarse, si no lo han hecho antes, ha sido moldeada arteramente para defender que ese fatal desenlace –y la erosión previa de las facultades físicas o cognitivas– se debería al abandono siempre prematuro del salutífero régimen laboral. De paso, esta hipótesis apuntala la idea gubernamental de prolongar la edad de jubilación, porque con la actual no hay forma de sufragar el parque de coches oficiales. Al entregar gratuitamente dos años suplementarios de su vida al Estado, los jubilados se someten a una nueva mili.
Si a la exacción de tres años íntegros de vida en dos fases se le suman los periodos trabajados para pagar impuestos, todos hemos sido funcionarios durante al menos dos décadas. Frente a la propaganda que garantiza que la insistencia laboral rejuvenecerá a los ciudadanos –de momento no se ha sugerido que también tenga virtudes adelgazantes–, se omite que el primer servicio militar transcurrió en plenitud, en tanto que el segundo cursará al borde de la decrepitud. El énfasis en la inflación de la esperanza de vida hasta edades matusalénicas oculta que la esperanza de vida libre de incapacidad alcanza niveles mucho más modestos. Curiosamente, se cifra en 67 años. Por tanto, el ser humano trabajará hasta que resulte inservible, como un eficiente robot. Para ese momento, Corbacho recomienda un fondo privado de pensiones.
Aceptar que jubilarse daña la salud conduce a la idea, tal vez exagerada, de que el trabajador debe el perfeccionamiento individual al sudor de su frente. En tal caso, tendría que pagar a cambio del privilegio de gozar de un empleo que lo mantiene en forma, iniciativa que aplaudiría la CEOE. Mientras nos maravillamos de que la lucha contra la obsolescencia del ser humano se simultanee con la planificación de ese arrinconamiento a cargo de la tecnología, las teorías sobre la jubilación perniciosa vienen desmentidas por los 400 mil prejubilados cincuentones. Son los reyes de la creación, y se conservan bastante bien con una dieta intensiva de fútbol televisado.