En el Año Internacional de la Biodiversidad que promueve Naciones Unidas, la Generalitat Valenciana puede exhibir con justicia el trabajo de su Servicio de Biodiversidad, un departamento que realiza una intensa labor investigadora y en la identificación de nuevas especies y sus hábitats, el control de las especies invasoras, la recuperación de plantas y animales amenazadas etc. Entre sus trabajos se encuentra el mantenimiento del Banco de Datos de Biodiversidad de la Comunitat Valenciana, accesible en internet, donde se recopila toda la información sobre flora, fauna y hongos presentes en territorio valenciano. En los últimos meses, el Banco de Datos de la Biodiversidad se ha enriquecido con cinco nuevas especies: Rinodina evae, un liquen restringido a los alcornocales de Espadá y Calderona; el Musculium lacustre, un molusco de agua dulce que se creía extinguido en la Comunitat Valenciana desde los años sesenta; la Littorella uniflora, una planta anfibia no hallada desde sus descubrimiento en 1978; el pequeño crustáceo Isaura mayeti, con una única población ibérica en Alcublas y la Maculinea rebeli, una mariposa nunca encontrada en tierras valencianas. Se trata, sin duda, de cinco nuevas y poderosas razones para preservar los hábitats que han hecho posible que estas especies hayan sobrevivido para llegar hasta nosotros. Solo así tiene sentido celebrar un Año de la Biodiversidad.
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