Para censurar, que consiste en impedir que alguien diga o muestre algo, no hace falta ser inteligente, basta saber quién manda, que diría Lewis Caroll: por eso Alfonso Rus ejerce la censura con unas fotos de los mejores periodistas gráficos. Por eso, la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, quería censurar un par de minutos en una serie de TVE sobre la destrucción del litoral devorado por la bulimia ladrillera. La serie la encargó otra ministra, Cristina Narbona, así que ya saben cuál es la lista y quien desperdicia su inteligencia.
El censor es así. Incluso cuando con una ligera afición por las artes se atreve con la crítica literaria, como aquel censor franquista que se encaró con el libreto de una comedia de Moncho Alpuente y dijo (cito de memoria): «aquí no hay ni música ni humor y lo único que resplandece es la mala leche de su autor». Por eso el censor no emite juicios, se le escapan. Por eso la señora Espinosa dice que una serie oficial «no puede contener ningún tipo de error o inexactitud ni dar pie a interpretaciones tendenciosas». Querida, todas las interpretaciones, son tendenciosas: expresan una tendencia. En cuanto a los errores, que el Señor nos mande muchos que son la base del conocimiento y TVE no es la cátedra de Pedro. El alcalde de Palop asesinado no fue la única víctima de la desatada codicia urbanizadora: mucho antes cayeron la verdad, la mesura, el sentido y la vergüenza.
Claro que censurar también significa sancionar moralmente la condición o la conducta ajena, por eso el alcalde de Torrevieja, Hernández Mateo, ha llamado «artistaza» a Miguel Bosé después de censurar su contratación. A ver si se atreve a esclarecer la naturaleza de Mariano Rajoy que además es gallego: no podrá, ya dije que el censor no es muy inteligente. También el presidente del Supremo, Carlos Dívar, no encaja muy bien las críticas por el procesamiento del valiente juez Baltasar Garzón y ha dicho que incurren en libertinaje, aunque no sabemos si ha desnudado su juicio porque quiere o porque lo exige el guión.
empica5@yahoo.es