Era Josep Torrent redactor jefe de Levante-EMV entonces y organizó en esta casa un debate plural de candidatos para, creo recordar, unas elecciones generales del siglo pasado. Me cupo el honor de presidir aquella cena-coloquio. Habíamos invitado al candidato de Unión Valenciana y también presidente del partido, Vicente González Lizondo. Cuando Lizondo entró al comedor me hizo un aparte y me enseñó la querella —nunca más se supo de ella— que acababa de poner contra nuestro periódico esa misma tarde. Me lo ha recordado lo que hizo ayer Rita Barberá a Teresa Fernández de la Vega, diputada del PSOE, aunque muchos lo dudarían, por Valencia. Aprovechando que la vicepresidenta acudía al ayuntamiento para contemplar la «mascletà» desde el balcón, la alcaldesa le dió una carta de los vecinos del Cabanyal que apoyan la prolongación de Blasco Ibañez y que el Gobierno califica de expolio.