A los viajes realizados a bordo de aeronaves del Escuadrón 801 del Servicio de Búsqueda y Salvamento de Baleares para transportar cajas de gambas e invitados a una boda militar celebrada en Formentera, se suman ahora, según desvela hoy Levante-EMV, traslados hasta El Palmar para comer paellas e, incluso, «puentes aéreos» hasta Valencia para trasladar personas a las fiestas falleras, según han reconocido algunos testigos. El jefe del Mando Aéreo General (AGN), que considera una «fechoría» tales actuaciones, ya ha abierto una investigación por el caso de los traslados a la boda —del resto dice que no tiene constancia—. Un juez militar indagará los hechos hoy lunes en la base de Son Sant Joan y ya ha sido apartado del cargo el teniente coronel responsable de la unidad en la que se han producido los hechos. La sanción, en el caso de confirmarse judicialmente las denuncias, ha de ser ejemplar para todos los implicados. En medio de una gravísima crisis económica, en la que va a hacer falta que hasta los pensionistas se aprieten el cinturón, la utilización para los fines ya descritos de material militar pagado y mantenido por todos los contribuyentes se convierte en una actuación insultante, actuación que, por otra parte, ha de considerarse aislada y no debería ensombrecer la impecable labor que desarrollan las Fuerzas Armadas, especialmente en misiones en el exterior, que ya ha costado la vida en los últimos veinte años a 148 profesionales.