Está muy feo putear a los animales y más si son tan simpáticos como los patos. Peor es usar las fiestas patronales como excusa. Los santos sólo dieron, como cabía esperar, ejemplos positivos: «Sant Antoni s´enamorà d´un porc, i Sant Roc, d´un gos». ¿Por qué no prueban a servirse de sus posibles dotes adivinatorias? Si el pulpo Paul era capaz de emitir pronósticos deportivos certeros, ¿por qué no habría de lograrlo un pato? El pato es más inteligente y suele demostrarlo fornicando más y mejor. Leí en algún sitio que el pulpo tiene tres corazones y nueve cerebros y, sin embargo, Paul es virgen, lo que me parece un enorme despilfarro de tantas neuronas y tan rebosante cordialidad; el don profético es poca compensación, sin duda. Algunas cosas como cocinar hicieron al hombre. Otra fue criar animales y atender las colmenas; la cabra y la oveja nos libraron del infanticidio ritual y de la antropofagia. No de golpe, claro: hubo dudas y progresos desiguales, el caso es que el homínido de Atapuerca fue, tacita a tacita, convirtiéndose en el buen pastor, el que apacienta sus corderos. Ahora matamos las colmenas de Samos y O Courel, casi tan viejas como las del padre Gárgoris, con pesticidas, regresamos a la horda, se cierra el ciclo. A mí me encanta hacer cualquier cosa teniendo el gato House a la vista. Un gato se niega a hacer sus deposiciones en un lecho desbordado y acaba usando como retrete cualquier rincón de la casa, el que le resulte más cómodo; no como nosotros, que somos capaces de trasladar la bosta en camiones desde Castellón y Valencia hasta Alicante, qué despilfarro de tiempo y recursos. Felipe González dijo una vez una bobada antológica: «Primero es el hombre que el pato». Hombre, si es por una dosis de penicilina, desde luego, pero hay amplio terreno para la convivencia con los palmípedos, sobre todo porque no tienen ese pene de casi setenta centímetros que le han descubierto a un supuesto calamar patagón de las profundidades. Creo que se trata de la típica astucia promocional argentina, y perdón por la redundancia.
empica5@yahoo.es