La Campus Party se quedará este año a medias, atención, porque no se ha podido habilitar el Ágora, aún en obras, para completar el aforo de internáuticos. La Ciudad de las Artes y las Ciencias es el orgullo de Valencia, no hay duda, pero qué mal marcha. Grandes edificios, catedrales de tecnología... y para celebrar algo hay que irse a la sala Olympia de Alboraia o vaciar el estanque central del complejo calatravino para ganar espacio, ya sea por un concurso hípico de campanillas o por un concierto de la serie MTV Winter. Y mientras, reclamando agua del Ebro.
Pues el caso es que si no se acaba el Ágora (90 millones de euros la contemplan), no hay espacio para que lleguen más campuseros. ¡Con lo grande que es la Feria de Muestras, ahora con un uso limitado porque todo se enseña por internet! ¿Recortes? Para otros, para los vecinos de la Font de la Figuera, que continuarán acosados por los camiones en el centro del pueblo ahora que el Ministerio de Fomento ha cancelado el contrato de la construcción de la autovía hasta Villena. Ellos también tendrán su fiesta, pero de vía crucis.