Ayer, a las diez de la mañana, sucedió al fin la conjunción planetaria augurada por Leire Pajín, ese «big bang» galáctico que nos iba a rescatar del oscurantismo para devolvernos al paraíso de la modernidad. Es bien sabido que el temblor universal pasó de largo cuando Pajín creyó que cristalizaría: con Zapatero en Europa y Obama, en EE UU. ZP pasó sin pena ni gloria por el continente y Obama hace lo que puede desde su trono. (Su esposa, Michelle, reserva 40 habitaciones en un hotel de España como cualquier príncipe saudí). No. La verdadera conjunción astral ocurrió ayer y la protagonizó Canal 9 24 horas. La tele autonómica conectó en directo con el Parlament catalán, donde se discutía sobre los toros. Allí hablan en catalán, claro (no iban a hablar en ruso). No hubo traducción simultánea al valenciano/castellano. Un fenómeno cósmico. Una alineación planetario/filológica ilustrada y quizás irrepetible.