El Consell prepara un acto de afirmación taurina para la víspera del 9 d´Octubre. No se trata ya de tolerar o aceptar los festejos, sino de glorificarlos y enaltecerlos. Es decir, de acercarse a la barbarie. La prohibición de Cataluña es un acto de civilidad, una conquista más del desarrollo humano. Nos separa del salvajismo, la crueldad y la incultura. Pero Serafín Castellano se empeña en lo contrario: iguala tradición y cultura. En fin. No hay arte en los toros, sino simples rasgos de belleza. El canon permanece inmutable. Es como el gol de Maradona contra Inglaterra en México. El arte es otra cosa. Lee o expresa la transformación social y humana. Y muda con los cambios. Etcétera. Tal vez Castellano no lo entienda. Qué se le va a hacer. Respecto al debate abierto en Cataluña desde posiciones identitarias, sólo repetiré que el nacionalismo es la médula espinal del pensamiento reaccionario español.