Si tienen la oportunidad de contemplar los mapas de superficie que dibujan los meteorólogos para ilustrar la evolución del tiempo durante los próximos días, podrán observar que apenas hay isobaras sobre la Península Ibérica. Las diferencias de presión entre las zonas bajo los
efectos de una depresión y las regiones bajo el influjo del anticiclón no son muy destacables, con lo que hay pocas líneas isobáricas alrededor de nuestra geografía. Los aficionados a la meteorología saben que en situaciones como las que reflejan los mapas no hay que temer temporales o fuertes rachas de viento. Sin embargo, el rápido calentamiento de la tierra en el verano, que favorece el régimen de brisas, es un fenómeno demasiado localizado para quedar plasmado en los mapas de superficie, que cubren todo un continente. Estas representaciones ayudan a entender la meteorología, pero no hay nada como la información ofrecida por los
expertos en los centros de predicción -y la que facilita este diario, en los mapas sinópticos- para conocer los detalles que marcarán el estado del tiempo de esta jornada.
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