Una oposición útil

 05:30  

José Luis Villacañas

Como ciudadano, lo que pasó el fin de semana en Sevilla, en el congreso del PSOE, es de sumo interés. El observador de los procesos políticos, por lo demás, encuentra algunos asuntos que no son menores. Si reunimos los dos aspectos, una cierta sensación de alivio es innegable. El peor de los escenarios ha desaparecido del panorama político, lo que no es poco. Ese peor escenario se dibujaba con una Carmen Chacón asesorada por su nutrida cohorte de técnicos de la comunicación y aventureros de mass media. Lo que apoyaba a Chacón era un conjunto heterogéneo de descontentos sin denominador común alguno. Lo que pueda unir a Barreda con Tomás Gómez, a los nuevos lermistas con Leire Pajín, o a los andaluces con el exministro Aguilar, apenas puedo entenderlo. Por no mencionar lo que pueda significar Peces Barba en este batiburrillo. En realidad, todos sabían que Chacón posee la única empresa política relevante, el equipo capaz de mantener un periódico. Todos los demás prohombres, tan heterogéneos, caminaban confiados en que la señora Chacón cerrara el organigrama con una estrategia comunicativa hacia la llamada «juventud». De esa estrategia hemos visto lo suficiente en los discursos que antecedieron al congreso y, sobre todo, en el discurso que precedió a la votación, uno de los mayores despropósitos que hemos podido escuchar en los últimos tiempos. Carmen Chacón, que actuaba como una ministra serena, con un discurso ilustrado dotado de cierta capacidad pedagógica, se convirtió en una vendedora de humo.
Y este era el peor escenario. Un discurso ya cerrado del que se podía esperar una mejor puesta en escena, una educación más esmerada de la voz, un control de los gallos, una retórica más frigia y contundente, pero en modo alguno un cambio de contenido. Emotividad, visceralidad, frontalidad, irracionalidad, de eso íbamos a tener en abundancia. En suma, eso era todo lo que el PSOE podía cambiar, lo que quedaba muy por debajo de lo que se necesita. Sólo podíamos esperar la escalada de un discurso cuyo modelo ya estaba definido. Discursos que enhebran titulares de Público, ése era el camino, uno por cierto que lleva directamente al populismo de izquierdas en el que algunos de los más cercanos a Carmen Chacón crecieron y formaron su percepción política. Ella no es lo mismo que Zapatero. Esa maledicencia machista oculta el sencillo hecho de que es peor que Zapatero, una insistencia en sus vicios radicalizados por la desinhibición, una clara apuesta por una aventura que nadie veía comprometida con la suerte profunda del Estado. Todo lo que se podría esperar evolutivamente de ese cambio ya estaría realizado, y el PSOE nos daría más de lo mismo apenas sin solución de continuidad. El frío cálculo de no dar la batalla en las primarias, para así dar la puntilla en este congreso, no sólo estaba animado por todas las expectativas de los fracasados con cuentas pendientes, sino por una mirada impropia de compañeros de partido.
Rubalcaba ha sido un perdedor, es verdad. Pero ha sido un perdedor que ha dado la cara intentando reparar el despropósito de su jefe, y ha realizado algo muy parecido al sacrificio. Pero hubiera sido una injusticia excesiva que la consecuencia de ello hubiera sido que la estructura de partido que inspiró el desastre se hiciera de nuevo con el poder. Algunos dijeron que Rubalcaba no tendría tiempo de reconquistar el poder, mientras que Chacón podría jugar a largo plazo. ¿De qué serviría contar con tiempo si este se llena con la repetición del error? Rubalcaba no podrá ser candidato en 2015, eso parece claro. Pero justo por eso puede trabajar para que haya un buen candidato y para fortalecer un partido que sea más que un conjunto de bien intencionados burócratas sin capacidad de ofrecer un proyecto de Estado. Si al menos cada militante del PSOE se propusiera como tarea llevar al partido a tres más, se llegaría a un millón de militantes. Esto tan sencillo puede ser un punto de partida. Pero lo más importante es que Rubalcaba no es un aventurero, y eso en este tiempo es mucho. Basta pensar en esta noticia: en apenas un mes, la intención de voto que recibe el Gobierno del señor Rajoy ha disminuido en dos puntos. Este Gobierno es nuestra bala de plata y no debe jugar con reformas equivocadas, como la anunciada del Bachillerato. El PSOE debe cooperar para no tener que llegar a la bala de oro. Pero tanto si se llega como si no, Rubalcaba es una garantía.

  HEMEROTECA

  El humor gráfico de Ortifus

TEXTO

DESCRIPCION

 Ver galería »
Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya