El fallo absolviendo a Camps, en la causa que la derecha llama de los tres trajes de marras, me ha hecho reafirmarme, aún más si cabe, en la clara convicción de que hicimos lo que debíamos. Una y mil veces, sí. Sí, para dejar claro a la ciudadanía que para nosotros la lucha por la decencia y la ética, en la vida pública y en el manejo de fondos públicos, ni tiene atajos, ni rentabilidades electorales. Sí, una y mil veces sí, desde la firme convicción, de que un grupo parlamentario de oposición que oye, conoce o intuye que alguien está obteniendo descarados tratos de favor del Consell, después de reiteradas denuncias y acciones parlamentarias como las de nuestro gran compañero José Camarasa, el primero en preguntar por Orange Market… después de la opacidad y la obstrucción en las Corts sólo nos quedaban los tribunales y la justicia. O denuncias, o miras para otro lado y callas.
Sí, una y mil veces sí. Si desde tu opción política, si desde tu escaño, observas cómo día sí y otro también, todo un grupo parlamentario, todo un síndico portavoz, Ángel Luna, se parte el cobre durante años por pedir explicaciones, por demandar información, por exigir verdad, por reclamar lo que la legalidad nos asiste para conocer… Y recibe como única respuesta la chulería, la negación, la amenaza, el insulto, la persecución y el acoso. O aguantas y encajas porque tienes algo que esconder, o denuncias.
Sí, una y mil veces sí. Si la corrupción planea por tu comunidad con una gaviota azul; revolotea sobre basuras, brugales y alcaldesas, sobre diputaciones, haciendas públicas, loterías y aeropuertos; versa sobre la evasión y la trama; huele a lodos apestados de saqueos indecentes; baila sobre escenarios electorales multimillonarios, sobre planes de ordenación urbana, sobre urbanismo podrido, sobre un largo etcétera al que hay que sumar la vergüenza de Canal 9, Fitur, relojes, pulseras, barcos, viajes, descontrol con traductoras y obscenidades similares… O ejerces de silente cómplice como muchos, o denuncias.
El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, ha anunciado que recurriremos la no culpabilidad de Camps y Costa. Y ahora surgen quienes nos dicen que nos conformemos, que miremos hacia otro lado, que debemos de dimitir en la exigencia de justicia y decencia. Nos dicen que debemos conformarnos con lo que nadie entiende ni comprende. Que debemos resignarnos a ser oposición que mira y no ve. Me siento orgullosa de pertenecer a un partido que dijo sí. Y ahora también pienso que hacemos lo que debemos hacer. Por eso, una y mil veces, sí.